El antiguo mito de Cronos

Cronos ya habitaba el Olimpo incluso antes de la llegada de muchos de los dioses de la mitología griega. Su poder lo obtuvo gracias a la herencia de Urano, su padre aunque años más tarde fue depuesto por su propia descendencia.

Esta deidad antigua fue retomada por los romanos, quienes forjaron nuevos tipos de mitos y hasta se dieron el lujo de cambiarle el nombre, para ahora llamarlo Saturno. En esta civilización fue conocido como el dios de la agricultura.

Siguiendo la tradición, Urano había aprisionado a varios de sus hijos dentro del cuerpo de su esposa. En venganza, ésta le pidió a Cronos que dejará estéril a su padre. Después de complacer este mandato, él se convirtió en gobernante. Poco después se casó y tuvo hijos, más cuando el oráculo le advirtió que uno de ellos estaba predestinado para derrocarlo tomó la decisión de tragarse a sus propios hijos, con el objetivo de evitar que la profecía se cumpliera.

Sin embargo, su mujer escondió a uno de sus vástagos y le dio a comer una piedra envuelta en ropajes de bebe. Después hizo los arreglos necesarios para criar al pequeño en secreto. Paradójicamente, el pequeño que se había salvado de ser engullido por su progenitor, se convertiría en Zeus.

“El Dios del Trueno” creció y se fortaleció. Cuando tuvo la suficiente sapiencia para enfrentar a su padre fue a verlo y lo obligó a que regurgitara a sus hermanos. De ese modo, volvieron al mundo Hera, Hades, Deméter, Poseidón entre otros. Después Zeus al lado de sus hermanos, lo enviaron al tártaro para que fuera condenado a encierro eterno.

El antiguo mito de Cronos

Sin embargo, no podemos pasar por alto el hecho de que Cronos cuando llegó al trono, trajo consigo una era de paz y tranquilidad total en el Olimpo, ya que derrotó a los titanes prácticamente sin ayuda.